El retiro o la jubilación del caballo.
- 6 mar 2024
- 10 Min. de lectura
Actualizado: 3 sept 2025
Tomar la decisión del retiro o jubilación de un caballo puede ser una decisión muy difĆcil y emocional.

A pesar de todo el apego sentimental que se tiene por el animal envejecido o lesionado, tambiĆ©n hay que sopesar el coste ya que todavĆa necesitara desparasitaciones, cuidado de los cascos, alimentación, refugio y, cuando sea necesario, tratamiento veterinario.
Es importante que los propietarios de caballos prioricen el bienestar de sus caballos, el costo del retiro de caballos debe verse como una inversión en la salud y la felicidad del caballo.
Sin embargo, para algunos propietarios, una vez que un caballo llega a cierta edad y muestra signos de necesitar un poco mĆ”s de ayuda, la eutanasia es una opción. Tiene que verse y aceptarse como una opción vĆ”lida porque mantener a un caballo viejo en óptimas condiciones no solo es costoso financieramente, sino que tambiĆ©n puede ser increĆblemente agotador emocionalmente.
En última instancia, la decisión recaerÔ en el propietario individual después de discutirlo con su veterinario, podólogo, entrenador y otros profesionales al cuidado del caballo.
El factor principal para retirar un caballo es la condición del animal para el propósito para el que se utiliza. No es el caballo el que quiere retirarse, es el dueño del caballo quien piensa que el caballo necesita ser retirado, principalmente porque el caballo ya no puede hacer lo que el dueño quiere que haga.

No serÔ lo mismo un caballo de ocio en trabajos livianos que un caballo de competición de élite. En la primera situación, es posible que no tenga que retirarse hasta que tenga 20 ó 30 años, pero en un caballo de competición avanzado, los 18 años pueden ser el momento de retirarse al campo para llevar una vida mÔs relajada.
A veces podemos notar una disminución del entusiasmo, el caballo comienza a mostrar desinterĆ©s en actividades que solĆa disfrutar o se vuelve letĆ”rgico, esto podrĆa ser una seƱal de que estĆ” listo para una vida mĆ”s tranquila. Los signos sutiles como un comportamiento agresivo o gruñón mientras estĆ” ensillado o incluso durante el trabajo montado, que anteriormente no mostraba.
QuizĆ” podrĆa ser el momento de revisar el tipo de trabajo que realiza el caballo y reducirlo. Debemos ser adaptables y pensar que el caballo debe desempeƱar un papel importante a la hora de decidir cuĆ”ndo retirarse o, al menos, cuĆ”ndo cambiar a un ritmo de vida mĆ”s lento.

Ya sea que conozcas al caballo desde su nacimiento, su crianza y mÔs allÔ, o que te hayas unido a él mÔs adelante en el transcurso de su vida, es importante brindarle el mejor cuidado cuando llegue el momento de que disfrute de un ritmo de vida mÔs lento. Un retiro cómodo es una recompensa por su arduo trabajo y su continuo compañerismo a lo largo de los años.
Los seres humanos han definido una edad y objetivos de jubilación, pero no es tan sencillo con los caballos. Como ocurre con los humanos, la edad cronológica no siempre coincide con el proceso de envejecimiento por lo que por sĆ sola no deberĆa ser un criterio para la jubilación.
AdemÔs la genética, el manejo y el medio ambiente pueden afectar el proceso de envejecimiento del caballo. Determinar el momento adecuado para retirar a un caballo es una decisión crucial. No existe una solución única para todos. Depende de varios factores, entre ellos la edad, la salud y el nivel de actividad del caballo.

El envejecimiento de los caballos, al igual que el de las personas, es muy individual.
Algunos caballos se pueden montar durante toda su vida adulta. Otros pueden tener una lesión u otro problema que los haga imposibles de manejar en sus Ćŗltimos aƱos y la mayorĆa de los caballos necesitarĆ”n tener un ritmo de trabajo mas reducido a medida que envejecen.

Siempre debemos prestar atención a cualquier limitación fĆsica, como una condición fĆsica reducida o dificultad para mantener una condición corporal ideal.
En algunas circunstancias es necesario retirar antes a un caballo. Puede que no sea seguro trabajar con él debido a problemas neurológicos, o por alguna lesión o enfermedad, siendo las cojeras la razón mÔs común por la que se retiran los caballos jovenes.
Un caballo no tiene ni idea de la palabra āretirarseā. Un caballo lo va a hacer lo mejor que pueda, sin importar las circunstancias. Los caballos viejos todavĆa corren, corcovean y juegan. Un caballo que tiene dolor por artritis no dejarĆ” de intentar correr; correrĆ” cojeando, pero seguirĆ” corriendo.
Como regla general, los caballos se mantienen mƔs sanos y viven mƔs cuando permanecen activos el mayor tiempo posible. El ejercicio regular, incluso simplemente caminar, ayuda a mantener la masa muscular y mantiene la artritis bajo control.

La artritis es una inflamación de las articulaciones que puede provocar una reducción del rendimiento, dolor y cojera. Los caballos pueden verse afectados a cualquier edad, sin embargo es mÔs común en caballos mayores debido al desgaste de las articulaciones por años. Las posibilidades de que un caballo desarrolle artritis aumentan si previamente ha sufrido una lesión o infección en las articulaciones, o si ha tenido una carrera atlética exigente.

A medida que el caballo envejece, sus cascos comenzarĆ”n a crecer mĆ”s lentamente, sin embargo, aĆŗn es muy importante el cuidado de los cascos con visitas regulares del podólogo o herrador. Si se dejan crecer demasiado y se desequilibran, esto ejercerĆ” una tensión adicional sobre las articulaciones y empeorarĆ” cualquier afección articular preexistente, lo que podrĆa causar una gran incomodidad.
Hay que vigilar al caballo para detectar cualquier movimiento anormal que pueda sugerir dolor. El dolor en las articulaciones puede impedirle acostarse y levantarse fÔcilmente, lo que puede afectar negativamente su sueño porque los caballos necesitan acostarse para tener el sueño REM (movimiento ocular rÔpido). La falta de sueño y un patrón de sueño alterado pueden incluso provocar problemas de conducta.
Los caballos se vuelven menos capaces de afrontar los extremos a medida que se aventuran en sus últimos años y esto es especialmente cierto en el caso del clima. A medida que envejece, la capacidad de su caballo para controlar su temperatura corporal se reduce. Es probable que tenga menos grasa corporal que cuando era mÔs joven y probablemente tenga menos movilidad que antes.
Pasar tiempo al sol le calentara y permitirĆ” que la luz solar llegue a su piel, generando vitamina D. Esto es especialmente importante para los caballos mayores porque una deficiencia de vitamina D puede reducir la resistencia de los huesos.

Los caballos mayores tambiĆ©n pueden tener una eficiencia digestiva reducida debido a problemas de salud, esto tambiĆ©n podrĆa significar que sienten el frĆo mĆ”s fĆ”cilmente ya que sus procesos digestivos le proporcionan su propia calefacción central interna. Tener acceso constante a forraje de calidad es esencial para ayudar a mantener su condición corporal y tambiĆ©n lo ayudarĆ” a mantenerse caliente en climas frĆos. Una dieta rica en fibra es esencial.
Los caballos viejos pueden, y con frecuencia lo hacen, perder condición y peso corporal a un ritmo alarmante, por lo que debemos ser plenamente conscientes de esto. Un caballo viejo que se acerca al final de sus dĆas y que ha estado funcionando en buenas condiciones durante aƱos puede deteriorarse en, literalmente, unos pocos dĆas. Algunos lucen hermosos hasta su Ćŗltimo dĆa pero otros muestran un rĆ”pido declive.
La falta de dientes y otros problemas dentales son también comunes en los caballos ancianos y, en el mejor de los casos, dificultan el pastoreo y la masticación del forraje. En el peor de los casos, puede provocar dolor, resistencia a comer y, posteriormente, pérdida de peso.

Los dientes de los caballos se desgastan naturalmente aproximadamente entre 2 y 3 mm cada aƱo. Para compensar esta pƩrdida, los dientes salen continuamente a medida que se desgastan. A medida que el caballo envejece, quedan menos dientes por brotar y cuando el caballo llega a los veintitantos aƱos, no queda nada y el diente efectivamente se "agota".
Aunque los caballos se adaptan muy bien al pastoreo utilizando los labios en lugar de los incisivos para agarrar la hierba, es importante que el caballo se someta a controles dentales periódicos: identificar los problemas a tiempo puede evitar que surjan mÔs problemas.

Nunca hay que olvidar un programa de desparasitación correcto. La desparasitación estratégica durante toda su vida es fundamental para mantener la salud y la longevidad del caballo.
Los caballos mƔs viejos pueden sufrir una respuesta inmune reducida que puede dejarlos mƔs vulnerables a una alta carga de gusanos.
Unas prÔcticas de gestión sensatas de los prados, con rotación, descanso y pastoreo cruzado con otras especies, ayudan a reducir el riesgo de que surjan problemas y interrumpir el ciclo de vida del gusano.

Las cataratas son otro problema comĆŗn en los caballos mayores y hacen que su vista disminuya con el tiempo.
Las cataratas se producen cuando el cristalino del ojo del caballo comienza a desarrollar manchas turbias. Pensemos en el cristalino de los caballos mÔs jóvenes como un vidrio transparente que les permite ver a través de el. A medida que crecen, sus cristalinos pueden comenzar a escarcharse, como el vidrio del baño, y comenzar a limitar su visión. Con el tiempo, estas manchas suelen crecer y provocar una visión borrosa y confusa, que eventualmente puede provocar ceguera.
La visión es uno de los sentidos principales del caballo, por lo que perderla o que se deteriore puede hacer que se sienta vulnerable a posibles peligros. También puede hacerlo reacio a moverse en su entorno y mÔs ansioso que antes.
Mantener su entorno igual puede ayudarle a sentirse mƔs seguro: el heno, el agua y la sal deben colocarse siempre en el mismo lugar para evitar confusiones.

Un tumor cutĆ”neo comĆŗn que afecta a los caballos de edad avanzada, especialmente a los caballos tordos, son los melanomas. A menudo no seran cancerosos, pero continuarĆ”n creciendo lentamente durante varios aƱos, y los problemas que ocurren comĆŗnmente cuando crecen mĆŗltiples melanomas en un Ć”rea es que causan irritación y posibles llagas. Debemos estar atentos para buscar signos de crecimiento de melanomas, prestando especial atención: debajo de la cola y alrededor del ano, alrededor de los genitales, debajo las orejas, detrĆ”s de la mandĆbula y alrededor de la boca.
El sistema reproductivo tambiĆ©n se ve afectado con la edad del caballo: la fertilidad tanto en yeguas como en sementales disminuye. La preƱez es mĆ”s difĆcil de lograr y mantener en caballos mayores. La calidad y cantidad de esperma pueden limitar las tasas de concepción y en las yeguas se produce una degeneración progresiva del revestimiento uterino relacionada con la edad. Los óvulos producidos por los ovarios son menos fĆ©rtiles.
Los caballos de edad avanzada tambiĆ©n corren mayor riesgo de infeccionĆ©s, y de la obstrucción recurrente de las vĆas respiratorias (asma), que tiende a progresar con el tiempo.
De igual modo los cambios relacionados con la edad pueden afectar el corazón o los vasos sanguĆneos y provocar una insuficiencia cardĆaca.

En el sistema hormonal la glĆ”ndula pituitaria es importante para controlar una variedad de funciones, incluido el metabolismo. La degeneración relacionada con la edad puede hacer que la glĆ”ndula pituitaria se vuelva hiperactiva, lo que conduce a un desequilibrio en las hormonas que se producen, dando el llamado sĆndrome de Cushing, que suele provocar laminitis y niveles elevados de cortisol en sangre, una hormona que disminuye la capacidad de respuesta del sistema inmunológico. Un sĆntoma caracterĆstico es un pelaje mĆ”s largo de lo normal y que en ocasiones se torna rizado, de aspecto mate y seco.
Es importante reconocer que, si bien los caballos mayores pueden no ser tan productivos y Ćŗtiles como podrĆan haber sido en su juventud, el cuidado veterinario, dental y de los cascos de rutina, junto con una nutrición adecuada y el control de parĆ”sitos, son fundamentales para mantener a estos caballos sanos durante mĆ”s tiempo, el resto de su vida.

SegĆŗn el estado fĆsico y el temperamento y carĆ”cter del caballo, podemos valorar opciones diferentes para la jubilación.
Por ejemplo, en un centro de terapia ecuestre. La terapia asistida por caballos proporciona una actividad liviana para un caballo mayor mientras cumple una función importante.
Su temperamento tranquilo, comportamiento predecible y capacidad de proporcionar retroalimentación inmediata y no verbal, fomenta la autoconciencia y la regulación emocional en los participantes, y su sensibilidad a las emociones humanas crea una conexión profunda que puede reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional.
Otra opción puede ser en algún centro ecuestre donde jinetes mÔs jóvenes o principiantes adquieran confianza montando un caballo mayor.

Los caballos mayores ofrecen a los principiantes numerosos beneficios, mayor madurez mental, un comportamiento tranquilo y predecible, y amplia experiencia, lo que significa que son confiables, menos reactivos y mÔs tolerantes con los errores de los principiantes, lo que los convierte en compañeros ideales para aprender los fundamentos de la equitación
También podemos juntarlo con algún grupo de potros como tutor para educar y enseñarles a los caballos jóvenes cómo comportarse. Los potros jóvenes y bulliciosos se benefician de la influencia tranquilizadora de un equino mayor.

Un caballo mayor y experimentado puede actuar como un valioso tutor para un potro. EnseñÔndole comportamientos sociales naturales y cómo afrontar nuevas situaciones. Los potros aprenden imitando a miembros de confianza de la manada. Este "caballo amigo" puede ayudarle a aprender a estar tranquilo y relajado en situaciones comunes como remolques, herradores u objetos que le den miedo, observando e imitando la calma y el comportamiento del caballo mayor.
Un caballo mayor bien elegido y sereno puede ser un excelente modelo a seguir, mostrando al potro que no hay que temer a las nuevas experiencias y dando al caballo retirado una oportunidad para mantenerse mentalmente activo y satisfecho.

Para el retiro del caballo hay que pensar que la compaƱĆa es clave para un caballo, sea mayor o mas joven. El confinamiento de un caballo viejo y artrĆtico en un establo no le hace ningĆŗn favor al animal. Aunque es posible que no siempre se sienta con ganas de correr con la manada, su necesidad de compaƱĆa equina y vida socialĀ es mĆ”s fuerte que nunca, por lo que si vive en una manada tranquila y estable, serĆ” mĆ”s feliz; ademĆ”s, como ya hemos comentado, los caballos viejos suelen tener un efecto positivo en los caballos mĆ”s jóvenes.

Nuestros caballos nos dan mucha alegrĆa a lo largo de su vida, y esto no se detiene solo porque ya no se puedan montar. Debemos ofrecerles una jubilación feliz y cómoda, satisfaciendo sus necesidades a medida que se desarrollan con el avance de su edad, y simplemente dejarlos disfrutar de una vida tranquila como caballos, en el campo pastando hierba.
La jubilación no significa el fin de ninguna interacción con el caballo, solo significa que se le da el tiempo y el espacio para disfrutar de sus aƱos dorados, sin importar la edad a la que lleguen. Los caballos no desean mĆ”s dĆas, sólo dĆas buenos. No tienen ambiciones personales de gloria. Si son amados, sus necesidades fĆsicas y mentales estĆ”n satisfechas y no sienten dolor, generalmente estĆ”n bastante contentos.
Brindarle el cuidado adecuado al final de la vida del caballo es lo último, y posiblemente lo mejor, que podemos hacer por él.


